Lo más seguro que sigan las mismas personas que deje; al no ser que alguien se haya recuperado y le hayan dado la gran noticia de irse a su casa.
En parte me apetece volver a ver a la misma gente, porque me he acostumbrado tanto a sus caras y a sus problemas, que ya parecen míos.
La gran decepción es volver a casa, y tener que volver, porque no ha funcionado el medicamento tras tomarlo durante un año, lo único, que me ha aliviado durante 30 días sin tener que tomar nada y llegar a ser una persona normal y corriente, me llegué a creer que por fin podría ser un chico normal. Con desayunos sin pastillas, con comidas sin vitaminas y sin cenas con jeringuillas.
Poder dormir una noche del tirón, sin que nadie te moleste, para tomarte la temperatura o la tensión.
Ahora estoy en el hospital, como al principio. Pero ahora tengo mucha más esperanza, por que sé que lo voy a conseguir.
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